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Opinión

Ante los menores precios internacionales, hay exportaciones que muestran auge y otras, debilidad




Las exportaciones argentinas de bienes llegaron en 2011 a un record (83.950 millones de dólares, según el INDEC) y desde ese momento cayeron fuertemente (fueron 56.752 millones de dólares el año pasado y serán de unos 56.500 millones este año). Sin embargo, aún con caídas de precios, este año crecen en cantidades despachadas. Por ende, una buena parte del descenso medido en dólares generados se explica por los menores precios internacionales. 

Por caso, en los 8 meses transcurridos y medidos de este año, pese al descenso medido en dólares generados de casi 2%, las exportaciones según las cantidades físicas despachadas crecen 6% (porque los precios en promedio descienden mas de 7%) Y midiendo una serie algo mas larga, si a fin de año la evolución porcentual de las exportaciones en todo el período fuese la misma que en los medidos 7 meses, las ventas externas en dólares tendrían un resultado inferior en un 33% al del año record (2011). Pero, por otro lado, midiendo volúmenes solamente (siempre descontando el impacto del descenso de los precios internacionales, que desde que comenzaron a descender, en 2012, han caído 27,75%) se observa que este año las exportaciones crecerán en relación al año anterior, y que –en esa valoración solo de cantidades despachadas- la diferencia con el resultado del récord de 2011 se aminora y es de un descenso de no más que 7,5%.


Ahora bien: debe advertirse que no todos los rubros han reaccionado igual. En términos de detectar quienes se adaptan a la baja de precios y quienes no, y observando ese resultado global referido midiendo volúmenes físicos (mucho menor descenso midiendo cantidades que midiendo dólares generados comparando con el récord de 2011), debe hacerse una discriminación entre los diversos sectores productivos, que muestran resultados distintos, y que por ende exhiben condiciones de competitividad disímiles.

Así, por un lado, debe señalarse que las exportaciones de combustible y energía virtualmente han desaparecido: mientras en 2005 el 17% de las exportaciones argentinas se explicaba por combustible y energía, el porcentaje se redujo al 9% en 2010, al 4% en 2015; y este año está en el 3%.

Por otro lado, debe advertirse que vienen mostrando desde hace algunos años descensos fuertes las exportaciones de manufacturas industriales, que (además de por precios) medidas en volúmenes también decrecen este año en un 10%. 

Pero, contrario sensu, en los primeros 8 meses de 2016, medidas en volumen (pese a los menores precios), las exportaciones de productos primarios (PP) crecen 24%, y las de manufacturas de origen agropecuario (MOA) se elevan 8%. 
Más aún; si se anualiza el resultado parcial de 2016 (siempre midiendo solo cantidades), las exportaciones de manufacturas industriales argentinas comparadas con el resultado récord de aquel 2011 han caído 25%; pero las de PP están mas de 20% por encima de los niveles de 2011; y las de MOA han subido casi 15% en el período.


Surge, pues, claramente de lo antes expuesto, que la caída de las exportaciones argentinas en general (además de la baja de los precios) está primordialmente producida por el descenso en cantidades de exportaciones de combustible y energía, y de MOI. 
Más aún, si se descuenta el impacto de los precios, las de origen agropecuario (PP y MOA) han crecido inclusive desde aquel año récord (alza que no se advierte si solo se miden resultados en dólares, por la referida caída de precios). 


Las exportaciones de origen agropecuario parecen mostrar capacidad de recuperación ante algunos relevantes cambios este año (políticas gubernamentales); pero por otro lado las exportaciones industriales sufren su dependencia de Brasil (mercado en crisis actual) y sus problemas de competitividad interna (en diversos ámbitos).

Los precios internacionales continuarán bajos en el mundo. Y los volúmenes de las exportaciones mundiales (según la OMC) después de crecer 2,6% el año pasado -con grandes bajas de precios- este año crecerán entre 2,5% y 3% (pese a que se mantienen bajos los precios). 

Por ende, la capacidad de generar competitividad (que parece que solo exhibió el sector de agroexportaciones) será de enorme relevancia para el resultado en la materia.


* Marcelo Elizondo es especialista en negocios internacionales, profesor e investigador del ITBA, Director de la consultora “DNI”

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