Newsletter Semanal equipo bulat

Opinión

Aplacar el creciente conflicto social

El gobierno nacional cuenta con una gran fortaleza política: tiene fecha de salida. Por lo tanto, muchos dirigentes -tanto empresariales como sindicales y políticos- están básicamente mirando cómo pasa el calendario y especulando con resistir hasta su salida. Esta espera “calendaria” la tiene también importantes sectores de la sociedad que cansados de conflictos diversos, prefieren aguantar en calma los meses que restan.

Sin embargo, la espera no es neutra. La primera consecuencia es que la degradación económica continúa lenta y sostenidamente, empeorando el ánimo de una gran parte de los argentinos. La segunda es que el Gobierno continúa en su política de incorporar cambios en leyes de relevancia que ameritarían más serios (y amplios) acuerdos intersectoriales, y endeudando a corto plazo al BCRA y al Tesoro Nacional. 

Diciembre suele ser el mes de los conflictos sociales por excelencia. Después de la exención del Impuesto a las Ganancias del medio aguinaldo, que anunció el miércoles CFK, aún resta un plan para contener la inflación y las presiones por un bono de fin de año por parte de los movimientos sociales. Y, en la medida que el Gobierno mantenga su negativa al respecto, los días que faltan van a ir complicando el humor y las protestas sociales.

La preocupación es tan palpable que ya desde el Ejecutivo como desde la administración en la provincia de Buenos Aires están advirtiendo sobre posibles desmanes. Adelantando que la responsabilidad será de la oposición, si estos se concretan, e ignorando que son quienes ejercen el poder para prevenirlos y desarticularlos.

En este marco, vale la pena diferenciar de forma clara entre dos sectores sociales: 

Por un lado, los integrados al sistema productivo o político, es decir los trabajadores tanto formales como informales y los pertenecientes a las organizaciones sociales vinculadas al gobierno nacional.

Por el otro, los no integrados. Dentro de estos están las organizaciones sociales de agrupaciones no vinculadas al kirchnerismo, los vinculados al delito y los sectores que están en la calle sin ningún tipo de pertenencia.

El conflicto con los integrados se descomprimió un poco, aunque continúa haciendo ruido: aunque no pagara Ganancias el medio aguinaldo, muchos sectores reclaman también el bono navideño. Se podría decir que es una protesta institucional que puede manifestarse en la calle, pero que tiene contención y genera perturbación, pero no desorden social.

En cuanto a los no integrados, no tienen una voz formal y –obviamente- tampoco espacios institucionales donde manifestar sus reclamos. El único lugar es la calle. No suelen tener ningún vocero o representante y aparecen en la sociedad cuando surge el conflicto. Es decir, no es anunciado, normalmente sucede de un día para otro. 

Este último es el que genera más inquietud porque es impredecible  y violento. Son aquellos que potencialmente pueden ser protagonistas de esa imagen tan temida, pero tantas veces vista, de saqueos y vandalismo. 

Lo que claramente no se puede es estar con los dos frentes abiertos. Porque el descontento de los integrados sirve de alimento y excusa a los no integrados.

El Gobierno no puede con todo…

Si bien los  gobiernos Nacional y Provincial están preparándose para eventuales conflictos en las calles y suponemos que apaciguarlos, no puede ser que toda la política se base solamente en una amenaza represiva. 

La presencia policial es disuasiva si los eventos son aislados, pero nunca efectiva si son generalizados. La diferencia entre que suceda uno u otro, tiene que ver con el contexto social donde se desenvuelvan.

Si el conflicto con el sector formal se extiende, y el malhumor social crece, la sorpresa puede venir de los sectores no integrados que encontrarían un clima social de tensión que facilitaría su accionar.

Dar un bono y eximir ganancias del aguinaldo

Mientras escribía esto, el Gobierno anunciaba que se eximirá de ganancias el medio aguinaldo. Aunque no hizo anuncios resepcto a algún tipo de bono para los planes sociales y los jubilados. Es sabido que no hay recursos fiscales para eso, pero un poco más de déficit fiscal a esta altura del partido es irrelevante. Máxime si se consideran los problemas sociales que se puede ahorrar.

De no hacerlo en los próximos días, la tensión continuará en ascenso y se podrían dar conflictos que se puede prever cómo comienzan pero nunca se sabe bien cómo terminan. 

La calma financiera y cambiaria conseguida por el gobierno en base a represión y prohibiciones se verá afectada si el conflicto social en la calle continúa su escalada. Estos días de diciembre son los que marcarán definitivamente el comienzo económico del 2015.


Relacionadas

¿El 2018 arranca con cambios en deducciones y tablas de Ganancias?

El incremento debería ser superior al 23 por ciento. Los empleados percibirán el beneficio con el primer sueldo del año.

Ver Más

Las claves de la reforma tributaria que impulsa el Gobierno

Desde Casa Rosada buscarán así incentivar el aumento de la inversión productiva y del empleo formal.

Ver Más

Tres miradas sobre el peso de la carga impositiva en Argentina

Los economistas Ana Rameri, Martín Alfie y Matías Surt se refirieron a este tema en el último programa de El Inversor.

Ver Más

En detalle: las modificaciones en Ganancias, Bienes Personales y monotributo para 2017

A fines del año pasado fue aprobada una ley que fija las nuevas pautas de estos impuestos.

Ver Más

La insólita fórmula de Axel Kicillof para calcular Ganancias

Usualmente la discusión de la determinación del Impuesto a las Ganancias de los trabajadores en relación de dependencia, es motivo de preocupación de los sindicatos, que buscan defender los ingresos de sus afiliados, y de los gobiernos nacional y provincial (por ser un gravamen coparticipable) porque es una fuente relevante de financiamiento de sus gastos. Pero ahora, de prosperar el proyecto que cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados amenaza en convertirse en un problema serio para las empresas, porque no sólo mantendrán la función de ser agentes de retención de Ganancias que luego deberán pagar a la AFIP, sino porque liquidar un sueldo que supere el mínimo no imponible será una tarea artesanal, porque ya no podrá automatizarse.

Ver Más

Impuesto a las Ganancias: las provincias serían las principales perdedoras de la reforma

Junto a los municipios, perderían $22.900 M en 2017 -equivalentes a 1/3 de la nomina salarial promedio; a una vez y media el gasto mensual en obra pública; y a casi dos meses del gasto en bienes y servicios- si el Senado convierte en ley la modificación

Ver Más