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Opinión

Consejos de Warren Buffett para aprovechar en tus inversiones

Warren Buffett es quizá el inversor bursátil más astuto de todos los tiempos, y su filosofía inversora ha sido reproducida y citada infinidad de veces en la Web y en distintos medios.

En esta ocasión, tomaremos 4 consejos suyos para explicar por qué, si realmente admira a esta persona, lo mejor que puede hacer por la salud de sus ahorros es adoptar la “buffettología” en su vida inversora.

Los consejos seleccionados:

1) “No has de ser un ingeniero espacial. La inversión no es un juego en el que el tipo con un coeficiente intelectual de 160 bate a aquel de coeficiente 130”.

Mucha gente piensa que para invertir su dinero en la Bolsa de valores es necesario haberse recibido antes de economista, administrador de empresas o similar, e incluso tener algún posgrado en Finanzas.

Nada más alejado de la realidad. 

Como bien nos dice Warren, la inversión no es un juego solo para inteligentes, porque incluso la persona más inteligente del mundo puede actuar de manera emocional cuando se trata de temas de dinero y con ello fracasar rotundamente en el mercado, como le sucede a gran parte de los profesionales de distintas áreas que se acercan a la Bolsa sin haberse capacitado previamente en los lugares indicados.

La inversión no es un tema de coeficientes intelectuales superiores a la media, es un tema de capacitarse y ser disciplinado luego con lo aprendido.

Así como cualquier persona puede aprender a hablar otro idioma estudiando de 2 a 4 horas por semana, la inversión en Bolsa no es más que aprender un desafiante y entretenido lenguaje nuevo.

2) “Los inversores deberían recordar que los nervios y los gastos son sus enemigos. Y si insisten en calcular la duración de su inversión en renta variable, deberían intentar ser cautos cuando otros son ambiciosos y ser codiciosos cuando otros tienen miedo”.

Con esto Buffett nos está diciendo la importancia de invertir con fundamentos y no de manera emocional, con el fin de reducir los nervios que la inversión en sí puede producir.

Siendo más concreto: Aquel que no sabe que es el Análisis Técnico o el Análisis Fundamental, siempre terminará invirtiendo “emocionalmente”, es decir, por algo que le comentó alguna persona que considera más entendida que él (que casi siempre tendrá intereses distintos), o por alguna “intuición”.

Lamentablemente, esas formas de inversión son las más dañinas de todas para el bolsillo del inversionista.

Si la inversión está respaldada por fundamentos, es más sencillo ser codicioso cuando todos son miedosos (que, dicho de manera más sencilla,  equivale a comprar cuando todos venden) ya que se opera con argumentos sólidos e independientes del contexto de crisis reinante.

3) Nunca invierta en un negocio que usted no puede entender.

Adaptando la frase de Buffet a la inversión en acciones, solo se debe comprar renta variable de empresas cuyo negocio se entienda con simpleza. Si no podemos explicar en dos palabras donde está su fuente de rentabilidad, esa apuesta puede tener un riesgo superior al que deseamos enfrentar.

Aquellos inversores que aplicaron esta máxima han salvado sus inversiones de los derrumbes de precios que tuvieron los mercados post explosión de las burbujas del 2001 y 2008.

4) Si no puede ver caer un 50% su inversión sin pánico, no invierta en el mercado de valores.

Este consejo debería ser una máxima que tiene que saber cualquier persona que está analizando invertir en bolsa por primera vez. El universo de las finanzas puede ser dividido en inversiones de renta fija e inversiones de renta variable. 

Para un perfil de inversor conservador, la renta fija (por ejemplo los bonos) parece ser lo más apropiado, porque el desvío estándar (esto es, el desvío que puede llegar a tener el rendimiento real del rendimiento esperado) es generalmente bajo.

Pero para aquellos inversores más arriesgados la renta variable es “el” lugar para estar, dado que las acciones presentan un retorno esperado que es mayor a la cualquier otro tipo de inversión, aunque el desvío estándar también aumenta.

El horizonte temporal de la inversión también es un factor a tener en cuenta para entender esto. Si la inversión es de largo plazo, entonces el riesgo disminuye considerablemente.

Conclusión

Se puede decir que Warren Buffet se convirtió en el segundo hombre más rico del mundo gracias a la utilización de algo que la mayoría de la gente olvida cuando comienza a arriesgar su patrimonio: el sentido común.

“Apalancarnos” en su experiencia para invertir con fundamentos concretos y creíbles puede significar una mejora significativa en cuanto a las rentabilidades y los correspondientes ingresos pasivos que pueden obtenerse.


Nicolás Litvinoff - Director de Estudinero.net y autor de la novela de “ficción-bursátil” Maten al Banquero (Editorial Planeta).

Columnista