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Opinión

Desengaño

Por Gerardo González

El debate por las tarifas en el Parlamento, la incertidumbre por la devaluación del peso en los últimos 15 días y el anuncio del inicio de las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional marcaron un fuerte retroceso de los indicadores de opinión pública, que miden tanto el clima sociopolítico como el contexto económico del país.

Según una reciente encuesta de Poliarquía Consultores, realizada entre el 4 y el 15 de mayo, antes del "supermartes" exitoso para las Lebacs, el plano económico fue el protagonista: la evaluación positiva sobre la situación económica nacional cayó de 18% a 11% y la economía familiar de 36% a 31%, valores similares a los registrados en 2009.

Respecto a las expectativas para 2019, el escenario pesimista sigue alto. Para el 41% de la población, el país empeorará el próximo año y un 36% afirma que mejorará.

En este marco, los indicadores de percepción inflacionaria se mantuvieron estables aunque siguen elevados. En tanto, los indicadores de consumo mostraron una caída preocupante tanto en términos mensuales como interanuales.


Ese malhumor social impactó directamente en el nivel de aprobación de la gestión presidencial, la que descendió 9 puntos de 45% a 36%, y alcanzó así su valor más bajo desde que Mauricio Macri asumió el poder.


Si bien la caída fue generalizada en todo el territorio, los niveles de aprobación resultantes varían significativamente entre Capital Federal (43%), el interior del país (38%) y el Gran Buenos Aires (29%).

Durante la presidencia de Macri se registraron tres momentos donde el apoyo a la gestión retrocedió fuerte. Mientras que en la última década se contabilizaron 12 descensos de 8 puntos o más.

Además, el trabajo refleja el nivel más alto de "imagen negativa" desde la asunción de Macri en diciembre de 2015. Según Poliarquía, la imagen negativa del Gobierno llegó a 49% y se fortaleció la opinión de que no sabe cómo resolver los problemas del país.


El anuncio de negociaciones con el FMI generó resistencia en la mayor parte de la sociedad. Según el relevamiento, el 63% cree que el acercamiento al Fondo resultará perjudicial para el país. Entre las razones que adujeron los entrevistados se destaca la inconveniencia de aumentar el endeudamiento externo, la rigidez de las condiciones que pedirá la entidad para acceder al crédito y el recuerdo de las intervenciones del pasado. Apenas el 32% consideró beneficioso el acercamiento.

Los tres aspectos que enriquecieron el clima sociopolítico como el contexto económico del país, impactaron en la imagen de todos los dirigentes del oficialismo. Macri perdió 9 puntos y alcanzó el nivel más bajo de consideración popular desde mayo de 2013. También disminuyó la imagen de la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta (-6 puntos). Quien sufrió la mayor caída fue la diputada nacional de Cambiemos Elisa Carrió. En el caso de Vidal, a pesar de la caída, sigue siendo la dirigente de Cambiemos con mejor imagen del país.

Pero no todo es negativo para el Gobierno, ya que ninguno de los referentes de la oposición pudo capitalizar estos resultados. Según el relevamiento, la imagen positiva de Cristina Kirchner se mantuvo en 32%, Juan Manuel Urtubey 28% y Sergio Massa 26 por ciento.

Como conclusión, el trabajo considera que si los eventos de estos últimos días fueron el piso de la crisis, el Gobierno tiene entonces un año por delante para recuperar 10 puntos de apoyo para encarar la carrera electoral con optimismo.


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