Newsletter Semanal equipo bulat

Opinión

El lado oscuro de la adrenalina

En los últimos años, un grupo de investigadores de la Universidad de Yale descubrió que el estrés activa la producción de la enzima PKC, que genera un déficit en el pensamiento, la capacidad de planificación, el juicio y la memoria. Esta enzima genera también impulsividad, desconexión de la realidad y alternancia entre estados de euforia y depresión.


Estos nuevos estudios demuestran que en situaciones de estrés se pierde la perspectiva, se toman decisiones por miedo o desesperación, se evitan o se niegan datos perturbadores. 


La gente considera a la adrenalina un combustible para la motivación. Sin embargo, la adrenalina es la droga del miedo, que se activa cuando nos sentimos amenazados. Funcionar durante períodos muy largos en base a esta droga es la condición para el estrés. 


Pero además, al desacelerar, la falta de adrenalina genera sentimientos de agotamiento, vacío y depresión. Y para mantener un alto rendimiento, se comienzan a usar otro tipo de estimulantes: alcohol, tabaco, psicofármacos, y en algunos casos drogas. También practicar deportes de riesgo o juegos de azar. Cualquier estímulo que sirva para activar o reemplazar la producción de adrenalina.


El estado de estrés crónico, que padecen muchos líderes y altos mandos de las organizaciones, representa un déficit en la calidad de su pensamiento y un estrechamiento gradual de su visión.

En los estados de estrés, el cuerpo está al límite del agotamiento, y la mente al límite de su funcionamiento. Las emociones también están al límite. Por eso, algunos se preguntan por qué les surgen reacciones de irritabilidad y violencia ante situaciones aparentemente insignificantes. Y esto no solo en la oficina, sino también en la vida familiar y social.


En la organización este funcionamiento enferma a las personas y hace colapsar las redes de colaboración de los equipos.


En el nivel cerebral, el exceso de adrenalina destruye las conexiones entre las neuronas, y esto se refleja en el pensamiento, reduciendo la conectividad entre las ideas.


Si preguntamos a un director de una compañía si estaría dispuesto a autorizar a sus gerentes a consumir varias dosis diarias de cocaína para mejorar su rendimiento, se mostraría escandalizado. Sin embargo, no parece inquietarse de ver a su gente trabajando cotidianamente bajo los efectos igualmente nefastos de la adicción a la adrenalina.


Cada vez que usamos estimulantes internos o externos, harán falta más estímulos para funcionar, con la amenaza permanente (que puede llegar a ser real) de un derrumbe físico o mental. Y finalmente nos volvemos adictos a los estímulos.


Adrenalina o estimulantes externos, el resultado es que el individuo terminará demasiado tenso o acelerado, “duro”. El problema es que si recurre a tranquilizantes, estos disminuirán su agilidad mental y su capacidad de reacción ante nuevas amenazas o desafíos.


A su vez, no solo el organismo sino una organización pueden hacerse adictos a la adrenalina, solamente ser capaces de reaccionar ante la emergencia. Cuando les falta, las personas se sienten desmotivadas y aburridas.


La tragedia que se desencadena finalmente es que los miembros de un equipo comienzan a generar emergencias artificiales, para sentir la excitación y la euforia que les produce la adrenalina.


Ya no saben trabajar en paz. Generan crisis y conflictos, y viven en estado de tensión permanente. En ese clima, la creatividad es aniquilada y la relación entre las personas se daña. Y debido al agotamiento físico y mental, la gente termina el día destruida.


La calidad de su trabajo se resiente, y ya no tienen resto para capacitarse profesionalmente y menos aún para el desarrollo personal.


El resultado más grave es que los más talentosos se enferman o se van y quedan los más rígidos, los que tienen más “aguante” y menos imaginación.


El ataque a la calidad de vida les cuesta fortunas en salud a las organizaciones, y la pérdida de la salud mental tiene un elevado costo en errores de criterio y malas decisiones tomadas en estados alterados y con visión lineal. Preservar la salud mental de la gente parece ser esencial para evitar errores y accidentes y promover el funcionamiento creativo.


Cambiar los modelos quiere decir empezar a reconocer como valores el tiempo libre, los horarios más flexibles, la posibilidad de desarrollar actividades más lúdicas, de establecer contactos humanos más ricos y profundos.


El ejercicio de la creatividad en un clima de trabajo de confianza genera bienestar, la respuesta de los otros incrementa la propia energía y se termina el día menos cansado y hasta con entusiasmo extra para desarrollar otras actividades.


Esto es lo que suele suceder también con el deporte amateur, los juegos y los hobbies, el sexo, el baile, la música, todas actividades que generan la producción de hormonas de la serie de las endorfinas, las hormonas del placer.


Del mismo modo, la respuesta empática de los otros, las demostraciones de afecto son también generadoras de endorfinas.


Es cierto que ante una aventura excitante, se activarán tanto las endorfinas como la adrenalina. Sin duda, al enfrentar un nuevo desafío, como una conquista amorosa, un nuevo trabajo, un viaje a lugares desconocidos, entran en juego tanto el miedo como el placer.


* Sonia Abadi es médica, psiconanalista e investigadora en innovación y redes humanas.

Relacionadas

Ni las nuevas tecnologías ni un sector en particular: la clave de la innovación está en las personas

Un estudio realizado por Great Place to Work a más de 57.447 empleados pertenecientes a 60 empresas reveló que el factor humano es imprescindible para innovar y hacer una diferencia con respecto a la competencia. Los resultados


Ver Más

Cómo atraer y retener al mejor talento en tiempos modernos

Durante las últimas dos décadas, el lugar de trabajo ha evolucionado para priorizar el trabajo en equipo. Aunque no es una tarea fácil de realizar, ya que la fuerza laboral actual incluye hoy muy diversas generaciones de empleados: los baby boomers (1945-1963), la generación X (1963-1980), millennials (1981-1995), y la generación Z (nacida después de 1995). Cada generación tiene diferentes valores, diferentes formas de comunicación y diferentes formas de sentirse motivado. Los Gen X se quejan de que los millennials no están comprometidos, los millennials se quejan de que los Gen Xers no son apasionados y trabajan demasiado duro por alguien que ni conocen, los Baby Boomers quieren llamar a los Gen Z por teléfono y ellos quieren responder con un emoji.

Ver Más

La fuerza de las Pymes argentinas

Las Pymes son las grandes generadoras de empleo y recaudación impositiva en cualquier sociedad. Por ello, todos los países toman medidas para que los emprendimientos que surgen en sus territorios germinen sin sobresaltos, prosperen y sean sustentables, para que puedan cumplir el irremplazable rol que les cabe en el desarrollo y la creación de riqueza. 

Ver Más

Es fundamental diseñar oportunidades para el desarrollo de los industriales

Es sabido que las crisis condicionan la competitividad de las empresas, sea cual fuere su tamaño. Pero, tratándose de Pymes, el contexto actual es aún más complejo para ellas. La imposibilidad de acceder al financiamiento, los elevados costos de producción y de mano de obra combinados con la inflación y la baja del consumo produjeron un preocupante estancamiento de nuestro sector. 

Comenzar a diseñar oportunidades y buscar herramientas para activar el desarrollo de los pequeños y medianos industriales es fundamental. Porque, de lo contrario, este estancamiento generará un círculo vicioso difícil de controlar...

Ver Más

Quiénes son los millennials innovadores que podrían cambiar el mundo en las próximas décadas

MIT Technology Review es una prestigiosa revista que pertenece al Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT). Desde 1999, reconoce a jóvenes innovadores, menores de 35 años, a través de listas anuales. El objetivo es destacar a quienes desarrollan nuevas tecnologías o las aplican de forma creativa para resolver problemas.

En 20 años, la publicación ha distinguido, por ejemplo, a Larry Page y Sergey Brin (creadores del buscador Google), Mark Zuckerberg (Facebook) y Jonathan Ive (jefe de diseño de Apple, clave en su historia, quien recientemente se retiró de la compañía).

Ver Más

5 claves para ser más feliz en su trabajo

No importa cuánto le apasione su negocio, el estrés, las largas jornadas y las preocupaciones pueden dejarle una sensación de infelicidad. "Pasamos demasiado tiempo en el trabajo como para no estar felices en él", dice Beth Thomas, autora de "Powered by Happy: How to Get and Stay Happy at Work". Ser infeliz en el trabajo no sólo afecta su sentido del humor, sino también su productividad, destaca un artículo escrito por Lisa Evans en el sitio soyentrepreneur.com. A continuación, la autora comparte algunos consejos para traer la alegría a su espacio laboral y mejorar el desempeño de su empresa. Veamos.

Ver Más

Columnista