Newsletter Semanal equipo bulat

Opinión

El reloj del atraso cambiario

La Argentina es un país muy interesante. El Gobierno y muchos decisores económicos están más interesados en ver como evoluciona el dólar blue, que en ver qué pasa con el dólar oficial. 

Esto quizás se justifica por la emoción que genera el sube y baja del blue y que despierta las pasiones políticas de muchos de ellos. 

Si el blue baja, aquellos cercanos al Gobierno lo sienten como un triunfo contra los apátridas y especuladores, mientras si el blue sube los opositores lo sienten como una muestra del fracaso del Gobierno. 

Lo cierto es que el blue es un precio más de la economía que tiene su volatilidad, pero que como tendencia sube acompañando la inflación. 

Hay que recordar que el dólar blue ya devaluó, ahora su suba de precio acompaña la inflación. Si la inflación sube, el blue sube, si la inflación se desacelera, el blue se desacelera.

Tengan como consejo lo siguiente. Hay dos precios relevantes de las naftas Premium del país. 

El precio del litro de la nueva Insinia de YPF y el precio del litro de la V Power de Shell. 

Es decir la nafta Premium más barata y la más cara.

Si el valor del blue está por debajo del precio del litro de nafta de YPF, quiere decir que está barato y que va a subir de precio. En cambio, si el blue está por encima del valor del litro de la V Power quiere decir que está caro y va a bajar. 

Es que el blue va con la inflación. 

Pero el problema económico más serio es lo que pasa con el dólar oficial. El problema es justamente que está tranquilo .

Tic…tac….tic…tac

El dólar oficial desde el año 2009 siempre estuvo subiendo menos que la inflación y es por eso que se produjo el atraso cambiario. Este atraso, es decir la inflación más alta que la suba del dólar, fue la consigna hasta que asumió Juan Carlos Fábrega como titular del Banco Central en octubre del 2013.

Desde que asumió y hasta el 23 de enero que se produjo la suba abrupta, el dólar se devaluó a un 40%. En ese mismo período de tiempo, la inflación acumulada fue del 12%. Es decir que el dólar subió un 30% más rápido que la inflación.

Pero desde enero y hasta ahora el dólar subió solo un 6% mientras que la inflación ya subió un 30%. Es decir, se volvió al esquema tradicional pre Fábrega en que la inflación es más alta que la suba del dólar.

Lo interesante es que si tomamos el período noviembre 2013 - noviembre 2014, el dólar oficial subió un 40% y la inflación fue de un 40%. Es decir que en término la ganancia de competitividad, estamos como hace un año.

Esto quiere decir que si el dólar oficial se queda fijo durante estas semanas, cada semana que pase se atrasa el dólar. 

Es decir la revaluación del peso a partir del primero de noviembre es del 1,3% semanal. 

Si el dólar oficial no se mueve hasta el 23 de enero el atraso sería de más del 30% en relación al año anterior.

Por lo tanto el efecto Fábrega ya pasó, ahora comienza la revaluación que solo traerá más recesión. 

En un contexto de devaluación de las monedas de América Latina como el real o el peso chileno, hace que el atraso cambiario oficial sea insostenible.

Asumir como un éxito dejar el tipo de cambio fijo con el dólar solo nos va a traer las mismas consecuencias que tuvo el 1 a 1. Recesión y desempleo.

El problema de la economía argentina no es el valor del dólar blue. El problema es el valor del dólar oficial. 

Y desde ahora el reloj del atraso cambiario está comenzando a correr.