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Opinión

Ganancias, la nueva dependencia

Finalmente la presidente Cristina Kirchner reapareció luego de su problema de salud y el tono fue acorde a lo esperado. La expectativa se centraba en el anuncio pedido el día anterior por Gerardo Martínez por exceptuar de Ganancias al medio aguinaldo. 

La Presidente fue contundente: No es posible, significaría desfinanciar al Estado. Ese dinero se lo necesita para financiar la obra pública.

Esto viene luego de subir en las últimas dos semanas el gasto público en 60.000 millones de pesos, entre los cuales casi 2.000 millones terminaron yendo para Aerolíneas Argentinas. 

Ganancias en la recaudación

En este cuadro podemos ver la recaudación de octubre 2014 y el acumulado enero-octubre 2014 y los crecimientos porcentuales en relación a los mismos 10 meses del año pasado.




El Impuesto a las Ganancias es cada vez más importante. Está muy cercano al IVA y claramente crece mucho más rápido. De hecho, si vemos octubre contra octubre solamente, Ganancias creció más de 60% mientras que el IVA solo el 26 por ciento.

Es raro que el IVA caiga, que mide el consumo, mientras que las ganancias suban. No es raro, lisa y llanamente, porque Ganancias no crece porque la rentabilidad de las empresas crezca, sino por los aportes que hace la cuarta categoría. Es decir, gracias a los salarios es que el impuesto es cada vez más importante. 

Así tenemos que Ganancias es cada vez menos a las empresas, que con la recesión han visto bajar sus márgenes de ganancia, mientras que los salarios cada vez aportan más.

El salario, principal impuesto del Estado

Pero no solo es Ganancias lo que crece en la recaudación. También lo hacen los aportes y contribuciones a la seguridad social. De hecho, si hoy se suman todos los impuestos vinculados al salario (aportes, contribuciones y ganancias) su recaudación supera al IVA.

Entonces lo que dice la Presidente es cierto. El Estado es cada vez más socio del salario y como todo socio voraz, quiere cada vez más su parte.

El problema de tanta voracidad es que ahora no es solo es problema el salario del trabajador, sino que comienza a haber menos trabajadores por la recisión. 

El Gobierno deberá comenzar a elegir entre dos opciones. O más presión fiscal al salario o más empleo. Una ecuación que el Poder Ejecutivo niega, pero que aparecerá cada vez más notoria con el correr del tiempo.

Así las cosas, por ahora ganancias no se toca. Pero si la conflictividad social empeora seguramente esta medida será revisada. 

De todas maneras el problema estructural es que el Estado depende cada vez más de cuanto le saca al salario y eso no es sustentable en el tiempo.