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Opinión

Género, estereotipos y medios de comunicación

En 2015 se produjeron 286 femicidios en Argentina. Los hombres responsables eran, en el 71% cercanos a las víctimas; que dejaron a 214 niños y niñas sin madre.


Cada año la cifra se incrementa, las políticas escasean y la violencia se acentúa. La impotencia impide comprender lo que sucede culturalmente y no terminamos de explicarnos la situación que vive nuestro país.


¿Son sólo estos hombres los culpables de la alarmante cifra? No voy a negar que ellos han sido los causante de cada una de esas muertes  pero también debemos ser consientes de que las consecuencias que padecemos hoy en día provienen de una larga historia en donde la mujer ha sido cosificada durante siglos. Por eso es que me gustaría re preguntarme ¿Qué hacemos para evitarlo?


Los comunicadores tenemos un gran rol en este sentido. Los estereotipos que crean los medios de comunicación se han convertido en el eje de discusiones. Basta con recordar a las viajeras mendocinas, María José Coni y Marina Menegazzo. El circo mediático fue pavoroso y las etiquetas no tardaron en llegar. Se supone que no podemos viajar solas, que vivir libremente es poder ser víctima, que disfrutar de la vida o querer conocer el mundo es una situación de peligro.


En su escrito ‘La opinión pública’, Walter Lippmann afirma que “estas imágenes (los estereotipos) de nuestra mente son ficticias, no porque sean mentirosas, sino porque expresan un imaginario social”.


Los estereotipos pueden atraer el raiting, ganar más lectores en las publicaciones, pero son estos los que derivan en situaciones de violencia y, en el peor de los casos, en los femicidios. Vemos tantos casos en los medios que la violencia ya nos resulta un hecho cotidiano y cada día se encuentra aún más arraigado a la conciencia colectiva.


El lingüista francés, Patrick Charaudeau, asegura en sus estudios que “los medios de comunicación tienen un papel trascendental en la concepción que tenemos de la realidad social. Las opiniones –en su mayoría–, se han construido a través de la información recibida por alguno de los medios de comunicación”. Por eso, me atrevo a decir, que los medios tienen un rol social crucial en el respeto hacia el género porque la igualdad de género es, también, una cuestión de derechos humanos. 


La concepción de las noticias, hasta el momento, ha visto como “importante” mostrar a las víctimas, contar quiénes son, qué hacían y de dónde provienen. Como consecuencia se logra la individualización de cada caso y la revictimización constante de cada una de ellas. No erradican, dimensionan.


Los manuales de género para periodistas buscan la reflexión acerca de cómo darle un tratamiento informativo a los casos de violencia contra las mujeres. Sus recomendaciones básicas están atravesadas por la perspectiva de género para afianzar el ejercicio del periodista. Estos manuales deberían estar en cada mesa de redacción y de editores de medios.


Los periodistas debemos ser conscientes de los patrones culturales con los que convivimos y contribuir, desde nuestra posición, al desarrollo de una democracia en donde los estereotipos no sean los causantes de más femicidios.



* Sofía Quilici, Licenciada en Comunicación

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