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Análisis Semanal

Holdouts, nuevo cruce

El Ministerio de Economía y el mediador Daniel Pollack protagonizan un nuevo cruce. Según Pollack, los holdouts dijeron a la Argentina que están dispuestos a dialogar, sin la exigencia de un pago inicial en efectivo para cumplir con el fallo de la justicia estadounidense.  El mediador reveló que la solicitud fue remitida al Gobierno el 30 de enero y que luego de dos semanas con "llamadas de seguimiento" aún no recibió respuesta.


Desde el Ministerio de Economía reconocieron el pedido pero cuestionaron duramente esta comunicación y acusaron a Pollack de romper la condición de confidencialidad que tenía la solicitud de los buitres para volver a negociar.

“Dos semanas después del primer llamado, Pollack, impaciente, acusa públicamente a la Argentina de no responder a la invitación, con el claro propósito de ‘demostrar’ que Argentina no quiere negociar y los fondos buitre sí”, continúa el comunicado. “¿Dónde está la confidencialidad que usted mismo solicitó, Sr. Pollack? ¿Dónde está su imparcialidad como mediador?”, se preguntó el Palacio de Hacienda.

La cartera enfatizó que “esto revela una vez más el modus operandi del juzgado de Griesa”. “Si Argentina accedía a negociar 'en secreto', ¿cuánto tardaría en 'filtrarse' la información a los medios locales e internacionales para perjudicar al gobierno? Si Pollack no aguantó ni dos semanas antes de revelar su 'secreta' propuesta acusando al gobierno argentino”, continuó.

En función de esta situación, Economía afirmó que “este comunicado se trata exclusivamente de una nueva maniobra mediática, como las tantas que realizó para favorecer a los fondos buitre el juzgado de Griesa y el propio Pollack”.

​En los últimos días, Griesa emitió una orden en la que convocó a todos los acreedores que se consideren en condiciones de reclamar un fallo similar al que favoreció a Singer ("me too") a que presenten sus reclamos hasta el 2 de marzo. La Argentina le reclamó a Griesa que reúna a todos los acreedores para realizar una negociación conjunta, negándose a dialogar por separado con los distintos fondos que aún poseen títulos impagos.