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Opinión

Industria 4.0, una oportunidad para dar el “salto de rana”

Por Raquel Ariza


Compras online, monitoreo de viajes a través de mapas virtuales, lecturas de códigos QR y almacenamiento de fotos en la nube, son solo algunos ejemplos de acciones que se realizan diariamente desde los teléfonos celulares. Si bien la digitalización y la utilización de estas tecnologías ya son un hecho a nivel social —donde, según el INDEC, más del 80 por ciento de los argentinos tienen acceso a estos dispositivos móviles—, en el ámbito productivo el camino por recorrer aún es muy largo.

Las nuevas tecnologías como internet de las cosas, inteligencia artificial e impresión 3D plantean un cambio de paradigma en el modelo de la organización, hasta tal punto que hay quienes denominan este período como "la cuarta revolución industrial". Su principal transformación está sustentada en la posibilidad que tienen ahora las empresas de intercambiar información en tiempo real no sólo sobre sus procesos productivos sino también sobre las demandas del público.

En este contexto, se presenta un fuerte desafío para los países en desarrollo porque a diferencia de otros períodos, las tecnologías hoy están disponibles y accesibles en precio. La clave es pensar en la integración de las áreas dentro de las empresas y en las cadenas de valor, es decir el diálogo entre los proveedores y los clientes. En el caso de Argentina, las empresas hoy tienen la oportunidad de realizar lo que se llama “salto de rana”, que implica alcanzar la automatización (característica central de la tercera revolución industrial) y la digitalización al mismo tiempo.

Desde el punto de vista del factor humano, el reto es ayudar a que haya una mejora del “trabajo 4.0”. Por ejemplo, asistir a trabajadores con exoesqueletos para impedir su desgaste físico, utilizar la herramienta del GPS para evitar que algún operario se encuentre en una situación de riesgo, o analizar en tiempo real lo que está sucediendo en un taller para generar cambios en el momento.

Las nuevas tecnologías también permiten pensar en soluciones para mejorar la experiencia de los usuarios, como puede ser la posibilidad de complementar la información de un manual de instrucciones con videos o instructivos disponibles en una web. En este sentido, lo primero que se requiere es entender en qué ecosistema está parada cada empresa, qué necesitan sus clientes, cómo satisfacer esa necesidad y si hay que generar alianzas con otros para dar respuestas integrales.

Para estar a la altura de los mercados que se abren, el desafío desde la industria es repensar la oferta de bienes y servicios en función a las nuevas demandas de los consumidores. En este sentido, es importante que el nuevo modelo de organización de la producción se oriente hacia una economía circular para mantener un flujo constante de los recursos naturales.

En el INTI contamos con un área de Industria 4.0, desde donde venimos desarrollando diferentes líneas de trabajo para fortalecer el sector, adaptado a las capacidades de la región. En este sentido, acompañamos a las empresas para llevar adelante la transformación digital—desde la sensibilización hasta la asistencia para la implementación de mejoras—, a los “proveedores 4.0” para que puedan brindar una oferta articulada y acorde a las necesidades de la cadena de valor, y también formamos a consultores con una metodología propia para realizar diagnósticos y planes de trabajo.

Para dar a conocer iniciativas innovadoras en este campo, el INTI está participando de la organización del “Forum EXCELENCIA, Innovación con impacto”. El encuentro permitirá discutir los temas clave en el desarrollo argentino para un mundo globalizado y cambiante: la disrupción tecnológica, el desafío de innovar y cómo mejorar las condiciones de competitividad de las empresas.

*La autora es responsable del área de Industria 4.0 del INTI.

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