Newsletter Semanal equipo bulat

Opinión

La gran encuesta

Se hizo en dos fines de semana, participaron casi tres millones y medio de argentinos y argentinas, de tres regiones del país, de todas las edades, todos los sectores sociales, todas las ideologías. 

Los argentinos, inundados de encuestas, por fin tenemos una democrática, representativa y federal. Las elecciones primarias provinciales de Salta, Santa Fe y Mendoza, nos dan una idea cabal de qué pasa en la Argentina y qué piensan nuestros compatriotas.

Entre estas tres elecciones, votó casi el 16 por ciento de los electores de todo el país y participaron todos los partidos políticos con aspiraciones nacionales. En cada una de estas elecciones, ganó un partido distinto: en Salta el Frente para la Victoria, en Santa Fe el PRO y en Mendoza el radicalismo. 

Las fuerzas políticas más votadas en esta gran encuesta nacional, fueron el Frente para la Victoria, el radicalismo y luego el PRO.  Pero si proyectamos los resultados a los frentes nacionales, el acuerdo que nos une al radicalismo con el PRO y la Coalición Cívica, alcanza más de un tercio de los votos y termina con cualquier especulación: el gobierno no podrá ganar en octubre.

Para los radicales, esta serie de elecciones locales ha sido excelente. En Salta, nos proyectamos como la opción preferida para quienes optan por candidatos ajenos al peronismo, en Santa Fe marcamos el camino desde las elecciones locales de la Capital, Reconquista y Gálvez, y en Mendoza ganamos con nuestro candidato, Alfredo Cornejo, frente a tres candidatos del Frente para la Victoria. 

Las elecciones de estos fines de semana, marcan un camino claro: la continuidad del rumbo que lleva el país, tiene un tercio de adherentes. Sus candidatos, sus estilos, sus políticas y sus ideas, son ampliamente conocidos y si comparamos los resultados electorales de estas tres provincias hace cuatro años, resulta evidente el retroceso de esa opción política. 

La alternativa de cambio que construimos desde el radicalismo, el PRO y la Coalición Cívica, cuenta con un apoyo similar al que ostenta el Gobierno. Pero con una diferencia: la encuesta incontrovertible de las urnas, nos muestra creciendo en los tres distritos en desmedro del Frente para la Victoria.

Esta encuesta nacional seguirá sumando etapas domingo a domingo, y va a seguir marcando estas líneas: el radicalismo recupera poder en las provincias, crece en todo el país y fortalece su proyección nacional. A su vez, el Frente para la Victoria retrocede en la mayoría de ellas, declina gobiernos provinciales e intendencias en manos del radicalismo y llega con una potencia electoral reducida a las elecciones nacionales. 

El sentimiento de cambio le gana por goleada al deseo de continuidad en Argentina. Y ese sentimiento está en sintonía con la interpretación que el radicalismo hace del país. Nuestro rumbo y el sentir de la mayoría de los argentinos, tienen un destino común: un gobierno distinto para la Argentina, que sepa combinar libertad e igualdad de oportunidades para progresar.

Una encuesta puede alterarse, una mirada puede mutar, pero el grito de las urnas es inconfundible: en Argentina empieza una nueva época y desde el interior y abajo, hacia el centro y arriba, crece un partido que tiene en claro que en la unión está el poder. 

No hay mayor temor para el Frente para la Victoria que la unidad radical. Y no hay mejor mensaje para los argentinos, que el regreso de un radicalismo fuerte y renovado. Las urnas ya lo están expresando, el cambio llega a la Argentina y no hay quien lo pare.


Ernesto Sanz: Presidente del Comité Nacional. Unión Cívica Radical.

Columnista