Newsletter Semanal equipo bulat

Opinión

La reactivación favorece más a las provincias que a la nación

Por Daniel Sticco


Por tercer mes consecutivo la recaudación de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) superó en varios puntos a la tasa de inflación de los pasados 12 meses, a tono con la notable recuperación del ritmo de actividad de los grandes sectores de la economía y con claro efecto multiplicador, como la construcción y la industria manufacturera.

A partir de ahí las cuentas fiscales comenzaron a mostrar un apreciable giro positivo en el que la tasa de expansión de los recursos tributarios pasó a crecer más que el total de gastos primarios, esto es, antes de considerar los pagos de intereses de la deuda pública.

Pero desde inicio del año las principales beneficiarias de ese proceso han sido las administraciones provinciales y, de modo secundario, las municipales, porque los impuestos que se ocupa de cobrar la nación pero que luego distribuye en su mayor parte entre las 24 jurisdicciones fueron los que han crecido más que el promedio general.

En el caso particular de agosto, mientras que la recaudación total se incrementó 33,5%, las transferencias automáticas a las provincias se elevaron 38,2%; casi cinco puntos porcentuales más que el crecimiento nominal de la distribución a la administración nacional. Una brecha similar se observó en el acumulado de los primeros ocho meses del corriente año.

Se trató de 66.874 millones de pesos en el mes y 479.129 millones de pesos entre enero y agosto; cuando si las provincias hubiesen recibido de la nación el equivalente al incremento de la recaudación total que incluye los no coparticipables totalmente, como al comercio exterior, ni los que capta el sistema de la seguridad social, hubiesen recibido unos 2.300 millones de pesos menos en el mes, y 9.300 millones de pesos desde el inicio del ejercicio.

Semejante beneficio explica las mayores facilidades que están teniendo los funcionarios del Gobierno nacional para lograr consenso con los ministros de Hacienda y Finanzas de la mayor parte de las 24 grandes jurisdicciones en que se divide el país para avanzar en acuerdos de responsabilidad fiscal, destinados a equilibrar gradualmente las finanzas públicas, como también se comprometió la administración central, como parte de la política antinflacionaria.

Lamentablemente, aún no existe un organismo que a nivel nacional se ocupe de consolidar, con menos de dos meses de atraso, el resultado de las cuentas fiscales de cada una de las provincias, para corroborar que esos recursos extraordinarios se tradujeron en disminución de los déficit base caja.

Sin embargo, existe una señal: pese a ser este 2017 un año electoral en donde no sólo se renovarán cargos legislativos y los representes de muchas provincias, no se observó un desfile de gobernadores y ministros del interior al Poder Ejecutivo Nacional para reclamar mayor giro de fondos para aliviar sus cuentas públicas.

Inquieta la revisión del Fondo del Conurbano

Sólo se destacan dos casos puntuales: la provincia de Buenos Aires, que se ocupó de instalar la necesidad de la revisión del Fondo del Conurbano, y la de Santa Cruz, donde los principales afectados de su pésima administración financiera y de gestión son 70 mil chicos que aún no han empezado las clases.

Naturalmente, el primer caso no es un tema menor, porque según acordaron 16 gobernadores y 3 vicegobernadores en una reunión que mantuvieron en la Casa de San Juan, en el centro porteño existe preocupación porque temen que el reclamo de la provincia de Buenos Aires a través de la Justicia signifique un recorte de las transferencias automáticas al resto de las jurisdicciones.

Relacionadas

Nobel al empujoncito

El lunes se conoció que el Nobel de Economía es para Richard Thaler, uno de los pioneros de la economía del comportamiento, pero lo más importante para esta columna, uno de los culpables de incluir el empujoncito en la política pública.

¿Qué es el empujoncito? Un empujoncito, o “nudge” es rediseñar ciertas actividades del día a día para que, modificando los incentivos a los que nos enfrentamos, podamos tomar decisiones que generen una mejora a nivel agregado. Más simple: es una nueva manera de hacer política pública, sin decir qué hacer sino modificando el entorno para que nosotros elijamos “mejor” qué hacer.

Ver Más

La importancia de la inclusión financiera

Los economistas Ignacio Carballo y Ariel Setton estuvieron en El Inversor para explicar de qué trata este concepto y analizar cómo funciona en nuestro país.

Ver Más

Política Fiscal al desnudo (La batalla continúa)

El Ministerio de Hacienda publicó recientemente los números fiscales del Sector Público Nacional (SPN) del mes de julio. A modo de resumen compartimos el Monitor del Resultado Primario y Financiero de las cuentas públicas de Invecq para que puedan visualizar con claridad los comentarios del comunicado que acompañamos a continuación del cuadro.
Resultado Primario y Financiero de Julio y acumulado siete meses, variación interanual (%AH), peso relativo de cada componente (%AV) y proyectado anual con peso sobre PBI (% PBI)...

Ver Más

Qué es la economía gig

Una nueva forma de relacionarse a la hora de trabajar cobra fuerza en el continente y ofrece nuevos formatos a los profesionales.

Ver Más

El modelo económico que busca impulsar el macrismo

Los créditos hipotecarios son la base de una reforma de raíz que busca afianzarse políticamente en los argentinos.

Ver Más

Crecimiento: Sin euforia ni depresión (3 consecuencias de la política económica)

La economía salió de la recesión y está despegando .Eso es una buena noticia. Pero a esto debemos agregarle algo más. Las expectativas sobre el crecimiento futuro, reflejadas en relevamiento de expectativas del BCRA, muestran que Argentina tendrá 3 años de crecimiento continuo . Algo que hace tiempo mucho tiempo que no ocurre.  Para 2017 se espera una tasa de crecimiento del PBI del 2,8%, para el año 2018 de 3% y para el 2019 un incremento de 3,2% en el producto bruto. 

Las tasas de crecimiento no son elevadas .Pero quizá estemos entrando en un ciclo de crecimiento bajo pero de manera sostenida. Que minimice la volatilidad. Para ello necesitamos una macroeconomía más sana. El requisito de “normalización “de la economía. Entendiendo por ello,  sin “cepo cambiario”, con acceso al crédito, con tarifas que se vayan aproximando a los costo de producción, metas de inflación y sin tantas restricciones para el comercio. Es condición necesaria pero no es suficiente. Deberíamos ajustar los desequilibrios que quedaron sin ...

Ver Más

Columnista