Newsletter Semanal equipo bulat

Opinión

Las 4 mejoras del nuevo Pro.Cre.Ar.

El pasado lunes se relanzó el Plan Pro.Cre.Ar., principal política de vivienda del anterior gobierno y pilar de la nueva política integral que buscará, de una vez por todas, solucionar el déficit habitacional. Hasta ahora, Pro.Cre.Ar. presentaba graves fallas que imposibilitaban alcanzar los objetivos planteados pero el nuevo diseño trae amplias mejoras en montos, segmentación, vivienda objetivo y sustentabilidad.

En junio de 2012 se lanzó el Plan Pro.Cre.Ar. con el objetivo de reducir el déficit habitacional, generar empleo en el sector de la construcción y reactivar una economía que venía desacelerándose. Si bien los objetivos son nobles y se otorgaron créditos, el diseño y la mala ejecución del plan generaron que tuviera efecto marginal y no pudiera completar ninguno de las metas propuestas al comienzo.


A 100.000 créditos por año, Pro.Cre.Ar. debería haber entregado 400.000 créditos entre junio de 2012 y junio del presente año pero, sin embargo, los datos de ANSES a diciembre del 2015 hablaban de menos de 205.000 créditos (dato poco confiable) y la auditoría informada por Presidencia de la Nación y titulada "El estado del Estado" habla de 150.000 créditos, sumando todas las líneas. Así, con cerca de 3,5 millones de viviendas precarias, el impacto del Plan Pro.Cre.Ar. fue, hasta ahora, casi nulo. Esto es así porque el Plan fue concebido con errores gravísimos tales como la adjudicación por sorteo, la no segmentación de la población objetivo, la exclusión de las viviendas usadas y la no manutención del valor real del crédito.


Así, familias de clase media alta se vieron beneficiadas por un crédito fuertemente subsidiado que implicaba fuertes pérdidas para el Estado y pocos beneficios para las personas, dado que muchas familias quedaron sin poder terminar la obra dado que la inflación les terminó por erosionar el poder de compra del préstamo y, entonces, tuvieron que acceder a nuevos préstamos o, en el peor de los casos, dejar las obras a mitad de camino.


En el relanzamiento del Plan Pro.Cre.Ar., se presentó la línea Solución Casa Propia, que viene a solucionar estos problemas:


UVI: La línea de crédito anunciada será lanzada en UVI, lo que permite que se mantenga el valor real de la cuota a lo largo del tiempo y que, entonces, sea menor que la que tendría un crédito a tasa fija. El pago mensual será similar al que se hace por un alquiler. Así, se refuerza la nueva lógica inclusiva del Plan Pro.Cre.Ar.


Subsidio: Macri y Basavilvaso anunciaron una modificación en la metodología de subsidio, reemplazando el subsidio vía tasa de interés por debajo de inflación por una bonificación de entre $100.000 y $300.000, dependiendo del tipo de familia beneficiaria. Así, el crédito se otorga con una tasa de interés del 5% (además del ajuste de la UVI) lo que hace sostenible al plan. Por otro lado, la bonificación será mayor para los préstamos de menor monto, potenciando el sesgo social del nuevo plan.


Monto: En cuanto a los montos, el nuevo tope es entre 2 y 3 veces el tope anterior, alcanzando el millón y medio de pesos, o US$100.000. Sabiendo que el crédito promedio a fines del año pasado era de cerca de US$30.000, es un gran avance y permitirá que las familias no dejen las obras sin terminar o teniendo que estar recurriendo a nuevas formas de financiamiento, como sí pasó en los últimos años.


Población objetivo: Como los créditos se otorgaban a partir de sorteos, no había una segmentación efectiva de la población y la única diferenciación entre beneficiarios se hacía una vez que se ejecutaba el crédito y radicaba en los montos y en la tasa de interés. No había una segmentación de beneficiarios, sino de condiciones del crédito. Esto era la principal falla a solucionar porque termina por significar una transferencia regresiva de recursos. Una correcta segmentación de los beneficiarios podría solucionar este problema y, según se anunció, los beneficiarios serán seleccionados en base a un puntaje que será elaborado teniendo en cuenta el tamaño de la familia, la presencia de individuos vulnerables y la situación socioeconómica, entre otros factores.


Luego de cuatro años, el Plan Pro.Cre.Ar. vuelve a ser anunciado con, finalmente, soluciones a los problemas de base que tenía. Finalmente, podrá ser una política de vivienda con sesgo inclusivo y sostenible en el tiempo. Así, el déficit habitacional se irá reduciendo, aunque hacen falta mejoras en términos de empleo e ingresos que acompañen estas medidas.

Columnista