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Análisis Semanal

Los cinco desafíos que le esperan a Kristalina Georgieva, la nueva directora del FMI

La junta directiva del Fondo Monetario Internacional resolvió que Kristalina Georgieva era la única candidata para suceder a Christine Lagarde como directora gerente del organismo con sede en Washington.

Según The Financial Times, la economista búlgara de 66 años, que se desempeñó como directora ejecutiva del Banco Mundial desde principios de 2017, es una defensora del multilateralismo y se espera que mantenga el enfoque reciente de Lagarde para enfrentar el cambio climático, impulsar la participación laboral femenina y reducir la desigualdad.

No obstante, desde el periódico especializado en finanzas señalan que Georgieva tiene más experiencia en cuestiones de desarrollo económico que Lagarde, pero está menos familiarizada con los problemas financieros en las economías avanzadas.

Entre los desafíos que deberá enfrentar, en primer lugar se destaca el "rescate financiero más grande en la historia del FMI, una apuesta de USD 57 mil millones para la administración del presidente reformista Mauricio Macri".

En ese sentido, señalan que Georgieva asumirá el cargo a la espera de que Macri sea derrotado por el "populista" Alberto Fernández, quien manifestó en varias oportunidades su "poca simpatía por el FMI y los términos de su préstamo".

"La perspectiva de la derrota de Macri provocó que el peso argentino cayera recientemente, deshaciendo gran parte del progreso económico que se había logrado. Esto haría más probable que el FMI tenga que renegociar o reemplazar el programa existente", agregaron.

Aunque el FMI ha defendido su enfoque, los críticos han cuestionado tanto el diseño como la escala del préstamo, así como su incapacidad para obtener un apoyo más amplio entre el público argentino.

Por otro lado, señalan que la economía mundial se está desacelerando, lo que ejerce más presión sobre el FMI como prestamista mundial de último instancia.

Según las propias previsiones del Fondo, que se han rebajado repetidamente, se espera que la producción mundial crezca un 3,2% este año, en comparación con el 3,8% en 2017 y el 3,6% en 2018. "La tendencia a la baja aumenta el riesgo de que más países tengan que buscar el apoyo del FMI", explican.

En tercer lugar, remarcan que la guerra comercial entre Washington y Beijing no solo ha afectado la economía mundial, sino que también ha llevado el conflicto al interior de algunas instituciones multilaterales como el FMI.

Tanto Lagarde como Georgieva -afirma The Financial Times– mantienen buenas relaciones con Trump y con el gobierno chino. "El FMI corre el riesgo de quedar atrapado en el medio si EEUU o China se oponen a sus investigaciones, cuestionan sus hallazgos o ponen palos en la rueda de algún rescate problemático. También seguirán de cerca el trabajo del Fondo sobre transparencia monetaria y de la deuda".

En cuarto lugar, Georgieva tendrá que dar los últimos retoques a un acuerdo negociado por  Lagarde para renovar un préstamo del Fondo con los Estados Unidos, que le permitirá disponer de alrededor de USD 1 billón. No obstante, muchos funcionarios del Fondo no creen que esto sea suficiente dada la demanda que podrían enfrentar en caso de una nueva crisis financiera.

En la próxima campaña de recaudación de fondos del FMI, "Georgieva puede intentar lograr un aumento permanente en la financiación del organismo, a cambio de modificaciones de gobernanza que darían más poder a las grandes economías emergentes".

Además de Argentina, la atención de Georgieva se centrará en Ucrania y Pakistán, otros dos países que con frecuencia han tomado préstamos del Fondo pero que nunca han podido estabilizar completamente sus economías y sistemas financieros.