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Opinión

¡Otra vez precios políticos, no!

Por Daniel Sticco

La aceleración del ritmo de aumento de los precios al consumo en el primer trimestre del año no era esperado ni por el oficialismo, ni por la oposición.

Dentro de los primeros se destacó la "sorpresa" que significó para la propia autoridad monetaria, según manifestó Federico Sturzenegger en la conferencia mensual de presentación del Informe de Política Monetaria del Banco Central.

Mientras que entre los segundos se encolumnaron desde la líder de la Coalición Cívica y puntal de Cambiemos, Elisa Carrió, y gran parte del conjunto de la oposición que responsabilizaron de la alta inflación a las subas de las tarifas de los servicios públicos.

De una forma, u otra, cuando aparecen serios desvíos en el comportamiento de los precios, aparecen las tentaciones y acciones orientadas a interferir en las tendencia de los mercados.

Unos, como la autoridad monetaria, justifica la venta de dólares de las reservas  para "estabilizar el mercado de cambios".


Otros, como los sindicatos y algunos formadores de opinión que no creen en los mercados alientan los "controles de precios".

Y, como siempre parte de la dirigencia política insiste con replicar experiencias fallidas populistas de congelamiento de tarifas, mientras no sólo se resisten a votar un recorte del gasto en la burocracia del Estado y renunciar a  "viáticos" que nunca usan; sino que no reconocen el valor de la existencia de la tarifa social para los sectores de bajos recursos.

Reacciones diferentes

1. Cambiar las expectativas: Frente a esa realidad de una suba de precios que no sólo volvió a poner de manifiesto que las metas que fija el Ministerio de Hacienda no sirven para fundamentar las proyecciones macroeconómicas, porque desde su anuncio se ubicaron muy por debajo de lo posible con una política gradualista, la autoridad monetaria intentó transmitir confianza a los agentes económicos de que cambiará el ciclo en el segundo semestre.


Federico Sturzenegger habló de "percepciones" de desaceleración  en los próximos meses que deberán validarse con la realidad, de lo contrario, como mencionó en los últimos comunicados de política monetaria, dijo que "mantendrá el sesgo de la política monetaria contractivas hasta que se confirmen señales de desinflación compatibles con el sendero previsto; y estará listo para actuar en caso de que la trayectoria de la inflación se desvíe del escenario mencionado".

Traducido significa que si a partir de mayo la tasa de inflación mensual no vuelve al rango de 1,5% y a partir de allí iniciar el recorrido al sendero de menos de 0,9% en el, otra vez, el esperado segundo semestre, para que converja a la meta caprichosa del 15% anual a diciembre.

2. Punto intermedio: "En materia de tarifas hay que encontrar una tercera salida que no sea la posición inflexible del Gobierno ni la demagogia de sectores del PJ que han vaciado la Nación durante el Kirchnerismo", dijo Elisa Carrió.

"Ni demagogia ni intransigencia", sentenció, en respuesta al mensaje que emitió el Jefe de Gabinete, Marcos Peña; y los presidentes de bloques de la oposición, respectivamente.

3. Acción extrema: Por el contrario, en intento del kirchnerismo, el PJ, el massismo y la izquierda, se buscó forzar en el Congreso una sesión para marcarle al Poder Ejecutivo Nacional los pasos que debe seguir en materia de suba de las tarifas de los servicios públicos.

El más extremo de los proyectos proponía congelar las tarifas de los servicios públicos y retrotraer los precios a diciembre de 2017.

El meollo del problema

Sin embargo, pocos se atreven a poner el foco en el origen del problema: la resistencia a atacar con mayor firmeza la reducción de un exceso de gasto público para la capacidad de recaudación de impuestos, porque a partir de ahí surgen todas las derivaciones que no sólo alimentan la inflación, sino que conspiran contra la atracción de inversiones productivas; la existencia de altas tasas de interés; la volatilidad del tipo de cambio, y por tanto la persistencia de altos índices de pobreza y de insatisfacción social.

Frenar el proceso de suba de tarifas al nivel que permita cubrir el costo de provisión en condiciones de eficiencia, para poder reducir el alto componente de gasto público, y volver a "poner una tarifa política", como si ya no existiera a través de la tarifa social, significará apenas un atajo para asegurar inflación reprimida hasta que no resista más, como se observó en la última etapa del Gobierno anterior .

* Daniel Sticco es jefe de Economía en Infobae


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