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Análisis Semanal

Para el FMI, a la Argentina no le queda otra que devaluar

El miércoles 29 de abril, el Fondo Monetario Internacional difundió un informe sobre Perspectivas Económicas Regionales en el que destaca que nuestro país, al igual que Venezuela, necesita dictar medidas de ajuste para de esa forma contrarrestar los "importantes desequilibrios macroeconómicos" que atentan contra el crecimiento.


Para el organismo liderado por Christine Lagarde, el gobierno nacional debe sancionar “políticas macroeconómicas más ajustadas, un tipo de cambio más débil y menos distorsiones microeconómicas para sentar las bases para un retorno a la estabilidad y el crecimiento”. Es decir, para poder mejorar la situación económica actual, la Argentina necesitaría devaluar, aunque desde la entidad no dieron números precisos.


Además, el informe presentado en Santiago de Chile agrega que el país “mantiene desajustes económicos significativos, siguiendo un extendido período de expansión fiscal que ha recaído crecientemente en el financiamiento del Banco Central"; que las trabas al comercio y al mercado de cambios lograron que la brecha entre el dólar oficial y el informal sea significativa (aunque estabilizada en torno del 40% al 50%); y que, aunque en contradicción con las voces del gobierno que aseguran buenas cifras, las perspectivas de crecimiento para el 2016 no son buenas, ya que proyecta un índice que alcanzaría tan sólo el 0,1 por ciento.


Pero el FMI no se queda sólo con esas sugerencias sino que también realiza una lectura más a futuro y deja entrever que, a pesar de los inconvenientes actuales, el fin del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner genera expectativa y algo de esperanza entre los inversores internacionales en tanto “algunas de las políticas más disruptivas" en lo que refiere a economía "podrían relajarse tras las elecciones de octubre" de este año.


​Una vez conocido el informe, desde el Ministerio de Economía, liderado por Axel Kicillof, no se quedaron callados. Salieron a responder a los dichos del Fondo y dejaron bien claro el absoluto rechazo a la idea del ajuste: "No sólo es equivocado su diagnóstico, sino que resulta igual de errado y hasta peligroso".