Newsletter Semanal equipo bulat

Opinión

¿Qué es la inflación y cómo puedo cuidar mi bolsillo?

Por Santiago Bulat



​1- ¿Qué es?
La inflación es el aumento sistemático y generalizado de precios en una economía. Es decir, que suben los precios de todos los bienes y servicios que se producen y utilizan en una economía, cada uno con sus propias características y a diferentes ritmos.

2- ¿Cómo se mide? Mediante el Índice de Precios al Consumidor (IPC) que difunde el Indec sobre una canasta de bienes y servicios de consumo de una familia tipo (dos adultos, dos menores) en la cual se relevan aproximadamente 200.000 productos y tienen sus propios ponderadores. De esta manera, podemos comprender cuánto deben aumentar nuestros ingresos para sostener el mismo nivel de vida a medida que pasan los meses con inflación. Muchas veces oímos frases como: "el gas aumentó 80% y me dicen que la inflación fue de 30%, ¡no puede ser!", y sin embargo es correcto, porque el gas no representa todo nuestro consumo, sino una pequeña porción. El Indec marca que los servicios de agua, luz y gas significan 14,5% del total de la economía de un hogar tipo.

3- ¿Es mala? Depende. Que suban los precios en una economía puede ser un buen síntoma, siempre y cuando sea controlada y en un nivel relativamente bajo. Todos los países del mundo, salvo contadas excepciones, tienen inflación. Por ejemplo, la inflación en los Estado Unidos ronda el 2% anual y el objetivo es mantenerla en esos niveles año a año, básicamente porque cierta inflación moderada es síntoma de que la economía continúa creciendo y de que nuestros salarios lo hacen a la par, creándonos una ilusión de mayor capacidad consumo. Por el contrario, la deflación ocurre cuando la economía entra en recesión y los precios bajan para concretar las operaciones.

Ahora bien, definitivamente es mala cuando se registran altos niveles, como en la Argentina. Nuestro país es el tercero con inflación más alta del mundo, solo superada por Venezuela y Zimbawe. El gran mal de la inflación es que genera distorsiones en los precios relativos de la economía; es decir, perdemos la noción de lo que valen los bienes que se transaccionan y esto automáticamente afecta negativamente las decisiones de consumo e inversión y, por supuesto, afecta a los segmentos de menor poder adquisitivo que tienen menos poder de negociación salarial.

4- ¿Cómo la combato? Dada nuestra condición de individuos no podemos hacer nada por frenar un fenómeno macroeconómico. De eso se ocuparán (o no) quienes nos gobiernen. Pero sí podemos tomar decisiones de ahorro e inversión por nuestra cuenta. La pata inversora es la que nos permitirá cubrirnos ante este fenómeno. Cada vez que me quede algo de mi sueldo puedo invertir ese dinero: comprar dólares (o algún activo en esa moneda) suele ser la opción más elegida por los argentinos. Otra es comprar un bono o fondo de inversión en pesos que esté ligado a la inflación, cubriéndome de ese eventual riesgo, o si no, elegir alguna inversión real que yo considere que superará la inflación futura.

5- ¿Cómo consumo? Las decisiones de consumo son vitales en una economía de alta inflación. A tener en cuenta: siempre debemos pensar qué pasará con nuestros ingresos futuros. Si mi sueldo se mantiene estable durante todo el año y compro algo en cuotas con una tasa que se mueve con la inflación, mes a mes esa compra estará haciéndome perder poder adquisitivo. Por el contrario, en una economía con inflación, comprar un bien sin intereses o con intereses bajos será una gran alternativa. Visto de otra forma, estockearse hoy de productos no perecederos (que duran en el tiempo) es una buena manera de bajar el impacto que tendrá la inflación a futuro: asumo el costo de pagarlo hoy sabiendo que me durará en el tiempo, para reducir el riesgo de que en el futuro me sea más caro.

Relacionadas

Buscando al culpable de la alta inflación

Tal como definieran Axel Leijonhufvud y Daniel Heymann, cuando el dato de inflación mensual pasa a ser tan o más relevante que el anual podemos decir que Argentina está conviviendo con un régimen de inflación alta que se profundizó en este último año. La respuesta a la pregunta de dónde se originó la inflación no tiene sentido si lo que se quiere es atacar al problema en sí mismo. 

Muchos argumentarán que es un fenómeno puramente de emisión monetaria. Un día al Tesoro no le alcanza la plata y decide emitir dinero. Dado que la cantidad ofrecida de bienes y servicios es más o menos constante, estos suben de precio para reflejar el exceso de cantidad de moneda. Una teoría que me resulta incómoda ya que la evidencia (bien medida) es pésima. Robert Lucas, en 1980, tuvo que hacer muchos supuestos para que la teoría cuaje con los datos. En algún momento seguramente existió una cantidad de dinero por encima de la oferta de bienes y servicios pero no sabemos la relación causal que la produjo. Ponerle el cascabel al gato no es tan sencillo. 

No niego que la inflación sea un fenómeno monetario, pero eso es análogo a decir que la anemia es un fenómeno de la sangre. No ayuda mucho. De hecho, la inflación es la pérdida del poder de compra del dinero, por lo tanto es por definición un fenómeno monetario

Ver Más

Tasa de interés: cuáles el costo del dinero y qué relación tiene con la inflación

¿Qué es la tasa de interés? Se define como el costo del dinero. Es decir, cuál es el interés que a mí me hace resignar consumo de hoy para consumir un bien más adelante. Del otro lado, cuál es la tasa que estoy dispuesto a prometer pagar en el futuro para que el dinero me lo otorguen hoy. La tasa de interés se considera activa en el caso de ser acreedor (para el banco es una tasa activa otorgar un préstamo o crédito, por el cual recibe intereses). Y, por el contrario, su tasa pasiva será la que pague por un plazo fijo a los que depositen sus pesos en su entidad. ¿Y a mí qué me importa?

Si quiero comprarme algún bien hoy pero no cuento con toda la plata en este momento, puedo pedir un crédito. La entidad que me preste el dinero, me lo dará a cambio de un interés que le sea suficientemente atractivo para no disponer del dinero hoy. Ese valor dependerá de varias condiciones. En primer lugar, debe asegurarse de cobrar un valor superior de lo que le significa financiarse, es decir, de lo que paga a sus clientes para que depositen su dinero allí, sumado a sus respectivos costos. La tasa puede ser fija o variable. La decisión de adoptar una u otra ...

Ver Más

La inflación se ubica en 4,3 por ciento en agosto y alcanza 55 por ciento en 2019

Según los economistas consultados por el Banco Central, se espera  una caída del PIB de 2,5%, en base a las proyecciones vertidas por 23 consultoras y centros de investigación locales, 11 entidades financieras y 5 analistas extranjeros.

Ver Más

Una "enfermedad" llamada inflación

Sin ánimo de ponerme en el rol de economista, ni faltarle el respeto a una noble profesión que lleva años de estudio y dedicación y a la cual respeto muchísimo, me he propuesto realizar un análisis sobre la inflación que históricamente ha sufrido nuestro país en más de 70 años, a excepción de la década del noventa cuando funcionó la convertibilidad durante los gobiernos de Carlos Menem y Fernando De la Rúa. Sin dejar de mencionar en ese período la triste y recordada etapa de hiperinflación que tuvimos en 1989 durante la presidencia de Raúl Alfonsín, cuando la variación de precios de ese año superó el 3 mil por ciento. Por los recurrentes ciclos de suba de precios que experimentó y aún sigue padeciendo Argentina, con consiguientes consecuencias para su población –en la cual me incluyo–, considero que la inflación se ha transformado en una “enfermedad” crónica y prácticamente autóctona de éstas latitudes. Mientras que en la mayoría de las naciones del mundo hace varias décadas que la inflación no constituye un problema, los argentinos seguimos soportando las efectos de ...

Ver Más

Qué factores cambiaron para que la inflación baje 1 punto porcentual en relación a junio de 2018

Pese a la rigidez del plan monetario y la política fiscal restrictiva, con gastos que aumentan muy por debajo de la tasa de inflación, el ritmo de alza de los precios al consumidor se mantiene aún elevado, a un ritmo de más 35% al año, aunque claramente experimentó una nueva desaceleración respecto de los picos recientes de marzo y abril. Y también en comparación con un año antes, cuando había sido de 3,7 por ciento.

Diversos factores se destacan en el cotejo con las mayores variaciones de un año antes que explican el menor impulso de alza de los precios, más allá del escenario recesivo que muchos atribuyen al efecto de las altas tasas de interés de política monetaria, porque ahora descendió al rango del 58% anual con una inflación en los pasados 12 meses fue de 55,8%, tras haber comenzado junio...

Ver Más

Ahora los analistas esperan 40% de inflación para 2019

Los clásicos informes privados que recibe el BCRA se caracterizaron en este comienzo de julio por coincidir, en el promedio, en un cambio de tendencia de los indicadores macroeconómicos, en particular en lo que respecta a la perspectiva de inflación y de la variación del dólar.

Ver Más

Columnista