Newsletter Semanal equipo bulat

Opinión

Qué factores cambiaron para que la inflación baje 1 punto porcentual en relación a junio de 2018

Por Daniel Sticco


Pese a la rigidez del plan monetario y la política fiscal restrictiva, con gastos que aumentan muy por debajo de la tasa de inflación, el ritmo de alza de los precios al consumidor se mantiene aún elevado, a un ritmo de más 35% al año, aunque claramente experimentó una nueva desaceleración respecto de los picos recientes de marzo y abril. Y también en comparación con un año antes, cuando había sido de 3,7 por ciento.


Diversos factores se destacan en el cotejo con las mayores variaciones de un año antes que explican el menor impulso de alza de los precios, más allá del escenario recesivo que muchos atribuyen al efecto de las altas tasas de interés de política monetaria, porque ahora descendió al rango del 58% anual con una inflación en los pasados 12 meses fue  de 55,8%, tras haber comenzado junio levemente por arriba de 70%; a saber:


– Baja nominal del tipo de cambio: en junio de 2018 el peso se devaluó un 11,4%; y ahora, por el contrario, se apreció 5,7 por ciento;


– Menores tasas reales de interés: el costo de referencia del dinero para las empresas, y también para las familias, disminuyó; pasó de más de 10 puntos porcentuales por arriba de la inflación de los 12 meses previos a un rango inicial que arrancó en 12 puntos, pero terminó el mes por debajo de 8 puntos porcentuales;


– Política tarifaria: uno de los rubros sensibles para el bolsillo de los consumidores  como es el transporte aumentó ahora 1,6%, en contraste con 5,9% un año antes;


– Alimentos y bebidas: la baja nominal del tipo de cambio, junto a la caída de los precios internacionales de las materias primas de origen agropecuario determinaron que este rubro subiera ahora apenas por debajo del nivel general de precios, y menos que el promedio de los salarios acordados en paritarias. En junio de 2018, con el escenario opuesto, habían saltado una vez y media, y provocado un fuerte incremento de la pobreza;


– Convergencia de los precios relativos: ahora la brecha en el ritmo de suba del bienes y servicios regulados, como los estacionales, y el resto no afectados por esas características fue de hasta 2 décimas de puntos porcentuales, mientras que un año antes se encontraban en pleno proceso de búsqueda de nivel de equilibrio, al punto que mientras los administrados por el Gobierno subían 2,9%; los vinculados con el ciclo de producción y consumo se movían 3,4% y el resto a una tasa de 4,1%, por efecto de la captación de la inflación previa.


Ahora el desafío para el Gobierno es que no sólo se mantenga el ritmo descendente de la tasa general de inflación, sino también que no se generen "atrasos" en algún rubro regulado, como el del transporte, porque podría volver a interrumpir el ciclo, como en alguna medida advirtió el último informe del FMI sobre la situación macroeconómica. 

Relacionadas

Una "enfermedad" llamada inflación

Sin ánimo de ponerme en el rol de economista, ni faltarle el respeto a una noble profesión que lleva años de estudio y dedicación y a la cual respeto muchísimo, me he propuesto realizar un análisis sobre la inflación que históricamente ha sufrido nuestro país en más de 70 años, a excepción de la década del noventa cuando funcionó la convertibilidad durante los gobiernos de Carlos Menem y Fernando De la Rúa. Sin dejar de mencionar en ese período la triste y recordada etapa de hiperinflación que tuvimos en 1989 durante la presidencia de Raúl Alfonsín, cuando la variación de precios de ese año superó el 3 mil por ciento. Por los recurrentes ciclos de suba de precios que experimentó y aún sigue padeciendo Argentina, con consiguientes consecuencias para su población –en la cual me incluyo–, considero que la inflación se ha transformado en una “enfermedad” crónica y prácticamente autóctona de éstas latitudes. Mientras que en la mayoría de las naciones del mundo hace varias décadas que la inflación no constituye un problema, los argentinos seguimos soportando las efectos de ...

Ver Más

Ahora los analistas esperan 40% de inflación para 2019

Los clásicos informes privados que recibe el BCRA se caracterizaron en este comienzo de julio por coincidir, en el promedio, en un cambio de tendencia de los indicadores macroeconómicos, en particular en lo que respecta a la perspectiva de inflación y de la variación del dólar.

Ver Más

Lilita o la perversión de una tía bonachona

La semana pasada fui a comprar crema de leche al supermercado chino. Estaba en la góndola revisando los precios y tomé una que costaba $ 40. Justo se puso el chino a ordenar esa góndola. Le mostré la crema y le dije “¡40 $ es carísimo!”. El chino me miró y me respondió con paciencia oriental: “Llevala ya porque estoy remarcando la góndola y ahora va a costar $ 50”. Le agradecí por el dato y me fui contento por haber pagado un buen precio.  Me pregunté qué pasa con la moneda que lo que en un instante resulta caro, pasa a ser barato en el instante siguiente.
Y esta situación me llevó a pensar en el marco psicótico en que se desempeña la sociedad argentina: hoy, con cuarenta monedas de un peso compro un bien, segundos después serán necesarias cincuenta monedas. O sea, la moneda, bien de mediación que tiene grabada la frase $ 1, es relativa, es líquida. Y en su lugar, la moneda pasa a ser las infinitas percepciones de valor de los infinitos bienes. Lo que vale es lo relativo, lo variable, desaparece el valor trascendental de $ 1. Es una moneda escindida, una moneda que siempre dice lo que no es, lo que no puede comprar, el poder que no tiene. Inmediatamente me pregunté síntoma de qué es esta situación. Y esto me llevó a pensar en el matrimonio bien malavenido de Macri y Carrió.

Ver Más

La inflación de septiembre fue 6,5%, la más alta en dos años y medio

El Indec informó que en nueve meses de 2018 acumuló un 32,4%, con un fuerte aumento en el rubro alimentos. Fue la tasa mensual más alta desde el 6,7% de abril de 2016. Economistas advierten que la inflación de 2018 será la más alta en 27 años

Ver Más

Argentina subió al quinto lugar en el ranking de inflación mundial

Tras la violenta devaluación del peso y su consiguiente impacto sobre los índices de precios, la Argentina se ubicaría a fin de año entre los cinco países con más alta inflación del mundo, según resulta de una elaboración de ámbito.com en base a las proyecciones contenidas en el último informe Perspectiva Económica Mundial del Fondo Monetario Internacional. El FMI estima que la suba del costo de vida en el país llegará a 40% a fin de año, una cifra inferior al consenso de los economistas que espera una variación del orden del 45%. De todas formas, de confirmarse la cifra pronosticada por el Fondo, la Argentina ocuparía el quinto lugar en el ranking mundial de inflación, escalando tres posiciones respecto del anterior informe del organismo multilateral (correspondiente a abril último) cuando, con una inflación estimada en torno del 20%, la economía argentina se ubicaba en el octavo lugar. Sólo 17 países, sobre un total de unos 190, registran una inflación anual de dos dígitos. 

Ver Más

#AumentaTodo: suben hasta 20% los planes de telefonía celular

Las compañías Movistar y Claro comenzaron a anunciar incrementos a sus clientes a partir de diciembre.

Ver Más

Columnista