Newsletter Semanal equipo bulat

Opinión

¿Qué hacer con los ahorros en tiempos de cuadernos y volatilidad?

Por Claudio Zuchovicki


Son momentos para tomar decisiones muy importantes. No para ahora, sino para los próximos 20 años. Y son mucho más profundas que meras decisiones económicas.

Hasta hace unos meses, el mercado compraba activos argentinos por la expectativa de cambios profundos. Quería ver la historia desde adentro. Pero ahora, los inversores empezaron no solo a dudar de nuestra capacidad de cambiar, sino de nuestra voluntad de cambio. Y transformaron esas expectativas en “ver primero si el cambio sucede y recién ahí invertir”. Por eso dolarizaron sus inversiones. O sea, perdimos la confianza de los mercados. Cambiaron su famoso “pago para ver” por “ver para pagar”.

Voy utilizar un lindo cuento para ejemplificar mi percepción del mercado de hoy.

Cuenta la historia que una psicóloga, en una sesión grupal, levantó un vaso con agua. Todo el mundo esperaba la pregunta: "¿Está medio lleno o medio vacío?". Sin embargo, ella preguntó "¿Cuánto pesa este vaso?" Las respuestas variaron entre 200 y 250 gramos.

Pero la psicóloga respondió: "El peso absoluto no es importante. Depende de cuánto tiempo lo sostengo. Si lo sostengo un minuto, no es problema que pese 250 gramos. Si lo sostengo una hora, me dolerá el brazo. Si lo sostengo un día, mi brazo se entumecerá y paralizará. El peso del vaso no cambia, pero cuanto más tiempo lo sujeto, más pesado se vuelve".

Las inconsistencias o desarbitrajes económicos son como el vaso de agua. Si solo duran un rato, no pasa nada. Si se mantienen en el mediano plazo, empiezan a doler. Y si la sociedad se acostumbra a ellos, ante las incertidumbres que esto genera en el futuro, vivimos un presente paralizados, incapaces de reaccionar y, paradójicamente, perjudicando nuestro futuro.

Aprendimos que de corto plazo te pueden subsidiar la compra de autos, de energía, el transporte, la nafta. Estas son medidas que incentivan la demanda. Pero si no hay inversión a largo plazo para darte ese servicio, para aumentar la oferta, ese subsidio se transforma en un sacrificio para los contribuyentes. Cuando te faltan las cosas básicas, el precio es secundario. No saber si uno va a conseguir el insumo necesario para producir genera incertidumbre. Esta incertidumbre paraliza.

Aprendimos que de corto plazo podés poner precios máximos en el supermercado, a las tasas de interés o al valor del dólar, pero se elimina la competencia dejando que quede en pie solo el que pueda soportarlo, el más fuerte. El supermercado no produce. El banco usa dinero de terceros. Por ende, el que se congela es el productor o el ahorrista. Los desalientan a producir o a ahorrar más. Esta incertidumbre paraliza.

En fin, aprendimos que no se generan negocios reales ni riqueza ni emitiendo plata ni tomando deuda.

Conclusión: el mercado de capitales siempre resulta como una caja de resonancia de la percepción de la economía real, del día a día de las finanzas públicas, reflejado en el mercado de bonos, en la rentabilidad de las empresas, en el valor de las acciones o en la percepción de riesgo. También reflejado en el costo del dinero para financiar proyectos o pymes.

Si usted cree que la sociedad no está dispuesta a cambiar, no está dispuesta a gastar menos de lo que recauda, y que el sistema político solo quiere vivir del contribuyente, justifico la dolarización de sus ahorros.

Si usted cree, como yo, que la falta de crédito, el cansancio de ver siempre lo mismo, el notar que como íbamos no llegábamos a ningún lado, nos va a obligar a cambiar y nos va a poner ante una oportunidad histórica de hacer las cosas bien... Solo imaginen cómo sería nuestro país sin coimas, ni sobreprecios, ni corrupción, ni la ineficiencia del Estado.

Por eso creo que vale la pena asumir el riesgo de invertir en activos argentinos. Bonos, por ejemplo. Uno en dólares con vencimiento al 2020 rinde casi 9% anual (el doble que Brasil, el triple que Honduras, más que los bonos de Turquía) y, para mí, la Argentina tiene capacidad y voluntad de pago. Más con el FMI detrás.

Estabilizadas las variables financieras, se aleja la incertidumbre. Ahí empieza a aflorar la economía real y retroalimenta a la inversión, y este al ahorro. Así se genera un círculo virtuoso.

Siga su percepción. Es su dinero. Usted decide.


*Artículo publicado en tn.com.ar

Relacionadas

Mientras en el mundo la pobreza disminuye en Argentina aumenta

La última medición del INDEC arroja que 35,4% de la población vive por debajo de la línea de pobreza y que estaría afectando a 15,9 millones de habitantes, entre los cuales se encuentran 3,4 millones de personas que son indigentes, en base a una estimación de habitantes del orden de los 45 millones de argentinos. Es decir que hoy en la Argentina hay más de ocho veces la proporción de pobres que había en 1974 (4%). Uno de los datos más duros, que además condiciona el futuro del país es que uno de cada dos niños es pobre según los datos a 2018 del último informe del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), estos datos lamentablemente se estiman que aumentarán habida cuenta que la situación económica empeoró. Resulta paradójico que mientras en el mundo se combate –y con bastante éxito- la pobreza en la Argentina aumenta la cantidad de personas que tienen menos posibilidades.


Ver Más

Buscando al culpable de la alta inflación

Tal como definieran Axel Leijonhufvud y Daniel Heymann, cuando el dato de inflación mensual pasa a ser tan o más relevante que el anual podemos decir que Argentina está conviviendo con un régimen de inflación alta que se profundizó en este último año. La respuesta a la pregunta de dónde se originó la inflación no tiene sentido si lo que se quiere es atacar al problema en sí mismo. 

Muchos argumentarán que es un fenómeno puramente de emisión monetaria. Un día al Tesoro no le alcanza la plata y decide emitir dinero. Dado que la cantidad ofrecida de bienes y servicios es más o menos constante, estos suben de precio para reflejar el exceso de cantidad de moneda. Una teoría que me resulta incómoda ya que la evidencia (bien medida) es pésima. Robert Lucas, en 1980, tuvo que hacer muchos supuestos para que la teoría cuaje con los datos. En algún momento seguramente existió una cantidad de dinero por encima de la oferta de bienes y servicios pero no sabemos la relación causal que la produjo. Ponerle el cascabel al gato no es tan sencillo. 

No niego que la inflación sea un fenómeno monetario, pero eso es análogo a decir que la anemia es un fenómeno de la sangre. No ayuda mucho. De hecho, la inflación es la pérdida del poder de compra del dinero, por lo tanto es por definición un fenómeno monetario

Ver Más

Tasa de interés: cuáles el costo del dinero y qué relación tiene con la inflación

¿Qué es la tasa de interés? Se define como el costo del dinero. Es decir, cuál es el interés que a mí me hace resignar consumo de hoy para consumir un bien más adelante. Del otro lado, cuál es la tasa que estoy dispuesto a prometer pagar en el futuro para que el dinero me lo otorguen hoy. La tasa de interés se considera activa en el caso de ser acreedor (para el banco es una tasa activa otorgar un préstamo o crédito, por el cual recibe intereses). Y, por el contrario, su tasa pasiva será la que pague por un plazo fijo a los que depositen sus pesos en su entidad. ¿Y a mí qué me importa?

Si quiero comprarme algún bien hoy pero no cuento con toda la plata en este momento, puedo pedir un crédito. La entidad que me preste el dinero, me lo dará a cambio de un interés que le sea suficientemente atractivo para no disponer del dinero hoy. Ese valor dependerá de varias condiciones. En primer lugar, debe asegurarse de cobrar un valor superior de lo que le significa financiarse, es decir, de lo que paga a sus clientes para que depositen su dinero allí, sumado a sus respectivos costos. La tasa puede ser fija o variable. La decisión de adoptar una u otra ...

Ver Más

La inflación se ubica en 4,3 por ciento en agosto y alcanza 55 por ciento en 2019

Según los economistas consultados por el Banco Central, se espera  una caída del PIB de 2,5%, en base a las proyecciones vertidas por 23 consultoras y centros de investigación locales, 11 entidades financieras y 5 analistas extranjeros.

Ver Más

¿Qué es la inflación y cómo puedo cuidar mi bolsillo?

¿Qué es? La inflación es el aumento sistemático y generalizado de precios en una economía. Es decir, que suben los precios de todos los bienes y servicios que se producen y utilizan en una economía, cada uno con sus propias características y a diferentes ritmos. ¿Cómo se mide? Mediante el Índice de Precios al Consumidor (IPC) que difunde el Indec sobre una canasta de bienes y servicios de consumo de una familia tipo (dos adultos, dos menores) en la cual se relevan aproximadamente 200.000 productos y tienen sus propios ponderadores. De esta manera, podemos comprender cuánto deben aumentar nuestros ingresos para sostener el mismo nivel de vida a medida que pasan los meses con inflación. Muchas veces oímos frases como: "el gas aumentó 80% y me dicen que la inflación fue de 30%, ¡no puede ser!", y sin embargo es correcto...

Ver Más

Una "enfermedad" llamada inflación

Sin ánimo de ponerme en el rol de economista, ni faltarle el respeto a una noble profesión que lleva años de estudio y dedicación y a la cual respeto muchísimo, me he propuesto realizar un análisis sobre la inflación que históricamente ha sufrido nuestro país en más de 70 años, a excepción de la década del noventa cuando funcionó la convertibilidad durante los gobiernos de Carlos Menem y Fernando De la Rúa. Sin dejar de mencionar en ese período la triste y recordada etapa de hiperinflación que tuvimos en 1989 durante la presidencia de Raúl Alfonsín, cuando la variación de precios de ese año superó el 3 mil por ciento. Por los recurrentes ciclos de suba de precios que experimentó y aún sigue padeciendo Argentina, con consiguientes consecuencias para su población –en la cual me incluyo–, considero que la inflación se ha transformado en una “enfermedad” crónica y prácticamente autóctona de éstas latitudes. Mientras que en la mayoría de las naciones del mundo hace varias décadas que la inflación no constituye un problema, los argentinos seguimos soportando las efectos de ...

Ver Más

Columnista